Lanzar una bebida propia suele atascarse en el mismo punto: tienes el producto, pero no tienes línea de llenado, ni tiempo para montarla, ni margen para parar semanas. Con el envasado de bebidas a terceros puedes poner tu botella en el lineal o en tu canal online con un proceso industrial estable y trazable, sin asumir la inversión de maquinaria, espacio y personal.
En La Flor del Xúquer llevamos elaborando y envasando bebidas desde 1963. Trabajamos con sistemas actuales de fabricación y envasado, y con una forma de hacer que prioriza el resultado final y cómo se consigue. Buscamos que tu bebida salga lista para vender, con especificación cerrada y un lote que puedas defender ante tu cliente.

Una línea propia obliga a definir demasiadas variables antes de vender la primera caja: capacidad real, formatos, cierres, personal, mantenimiento, repuestos, validaciones y paradas. Externalizar el embotellado industrial reduce ese bloqueo y te deja una elección más concreta: qué quieres en la botella y con qué estándar debe salir.
Aquí priorizamos la ejecución. Disponemos de más de 3.000 m² de instalaciones y tres líneas de llenado con capacidad para trabajar con agilidad según el volumen y el formato. Eso permite preparar campañas, reposiciones o tiradas piloto sin convertir cada producción en un problema técnico. Si estás preparando una primera producción para hostelería o un relanzamiento con nuevo diseño de etiqueta, necesitas fiabilidad en el llenado y cerrado, y una salida ordenada del producto.

El servicio se plantea para que tu marca mantenga el control sobre lo importante: receta o base de producto, formato, imagen, requisitos de conservación y expectativas de distribución. A partir de ahí, se concreta un trabajo por especificación: qué entra, cómo se envasa, qué controles se aplican y qué documentación acompaña al lote.
Este planteamiento funciona tanto si ya operas como marca y necesitas capacidad extra, como si estás creando una referencia nueva y buscas estabilidad de proceso. En la práctica, el servicio suele avanzar mejor cuando se deja cerrado desde el inicio el tipo de envase, el sistema de cierre y la información de lote y fecha que debe quedar impresa o aplicada. Con eso, lo siguiente es operativo: reservar ventana de producción, coordinar materiales con fechas reales y fijar el punto de entrega. Si hay cambios de envase o cierre a última hora, lo habitual es que el calendario tenga que reajustarse.

Trabajamos el envasado para terceros de bebidas con gas y sin gas según lo que exige tu fórmula y tu posicionamiento. No es lo mismo una gaseosa con presión controlada que un refresco sin gas, una tónica, un té frío o una bebida funcional. En cada caso se pauta el método de taponado y sellado, los controles de llenado y la estabilidad esperada durante almacenamiento y transporte.
También podemos trabajar proyectos de nicho cuando están bien definidos. Un ejemplo habitual es el envasado a terceros de bebidas fermentadas listo para distribución: kombuchas, bebidas ligeramente fermentadas o referencias que exigen especial cuidado en higiene y coherencia de lote. Si tu bebida requiere condiciones específicas para llegar bien a destino, se documentan antes de producir y se valida la operativa; si además hay requisitos logísticos especiales, se revisan caso a caso.
La relación no se basa en pasar cajas por una línea, sino en preparar una producción repetible. Empezamos revisando tu especificación: formato, cierre, etiqueta, unidad de embalaje, condiciones de conservación y destino. Después se coordinan materiales y calendario para evitar cuellos de botella entre recepción, envasado y salida, con fechas realistas según capacidad y disponibilidad.
¿Tienes ya definidos envase y tapón, y el arte final de etiqueta? Con esa información podemos confirmar si entra en línea, fijar una ventana de producción y estimar tiempos y coste por unidad con mucha más precisión.
Para que la entrega sea estable, contamos con flota propia que facilita el reparto en toda la península. Esto es especialmente útil cuando tu distribución depende de fechas concretas, como una promoción estacional o una reposición para cadenas que penalizan retrasos; en esos casos conviene reservar el transporte con antelación suficiente.
El alcance se concreta por escrito antes de producir. Así sabes qué está incluido, qué aportas tú como marca y qué se considera cambio de especificación. En la práctica, el servicio cubre la parte industrial del final de línea y los puntos de control asociados, con trazabilidad de lote.
Cuando hace falta desglosarlo, suele verse más claro así, centrado en final de línea y trazabilidad:
Puesta a punto de la línea según el formato acordado.
Llenado y cierre, con verificación del sistema de taponado.
Codificado de lote y fecha en el punto definido.
Etiquetado y encajado según unidad de venta.
Paletizado según configuración pactada.
Esta fase convierte tu bebida en un producto comercial. Incluye el llenado y cerrado con consistencia entre unidades, el taponado y sellado según el cierre elegido y el codificado de lote y fecha para que tu canal pueda rotar y reclamar con criterio si aparece una incidencia. El etiquetado y el embalaje final se ajustan a tu presentación: caja, film, configuración de palet y lectura de referencias si tu logística lo necesita.
Un ejemplo muy cotidiano: una marca que vende en packs de 6 para e-commerce suele necesitar un encajado más robusto que una referencia pensada para consumo inmediato en bar. Son ajustes simples, pero cambian el tipo de embalaje y cómo se prepara la salida.
El control de calidad sostiene el proceso y te permite responder con hechos: registros de lote y trazabilidad para identificar qué se envasó, cuándo y bajo qué condiciones. Trabajamos con documentación asociada al lote y contamos con certificación ISO 22000 orientada a seguridad alimentaria y confianza del consumidor. Si tu cliente exige documentación adicional o un formato específico de evidencias, se revisa y se concreta antes de programar la producción.
La Flor del Xúquer opera con infraestructura preparada para producir de forma continua, con tres líneas de llenado y espacio suficiente para gestionar entradas y salidas sin improvisar cada semana. Esa capacidad es útil tanto para tiradas medias como para picos de demanda, siempre que exista planificación con una antelación razonable y materiales confirmados.
En sostenibilidad energética, utilizamos electricidad 100% renovable. Si tu marca comunica criterios ambientales, este punto puede sumar coherencia sin cambiar tu producto.